domingo, 30 de septiembre de 2012

Mi metáfora

Es por la tarde. No sé bien la hora porque es verano y estoy en la playa de festival, así que da igual el tiempo porque siempre es el momento. Yo estoy bajo una carpa de Red Bull muerta de calor en bikini pero no pasa nada porque me protege mi sombrero de 3,25 del negro de al lado del camping.

Empieza a oírse un piano chulísimo y acompañando la batería. No sé quien toca porque estoy con mi grupillo, pero la música suena a buena, así que como a nadie le apetece venir me acerco al escenario. La primera vez en mi vida que estoy en primera fila en un concierto de verdad. Empiezan a tocar y me doy cuenta de que es grupo de “mis noches de spotify”.

Lo vivo bastante y tengo un momento de iluminación de esos míos, en los que me siento coherente de mi pasado, mi presente y mi incierto futuro, y todo está bien, con una nostalgia que invade el presente sin la sensación de echar de menos, porque ya las sensaciones de ese momento son parte de ti y sólo te queda lo bueno. En ese momento aproximadamente el cantante tira a mis manos una botella de agua.

Esa es mi metáfora. Agua. Lo es porque fluye, porque se evapora, porque es un porcentaje demasiado grande de mí y porque era el símbolo perfecto. No me la bebí a pesar de tener un poco de sed y no me la beberé hasta que llegue el día 15.12.13, que se supone que es cuando caduca. Así mi metáfora me traerá otra vez esa sensación, que ya a día de hoy casi que se me ha pasado…


[…]
bastará con unas cuantas vidas
creo que es suficiente la medida
[…]






PS: si podéis escuchad la canción del disco que se nota que es otro batería.

No hay comentarios: