viernes, 1 de febrero de 2013

Canción última


Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruidosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.

Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

Miguel Hernández – El hombre acecha (1939)


1 comentario:

Exhalación dijo...

Este poema de Miguel Hernandez es uno de mis favoritos, se puede decir que él es uno de mis poetas favoritos porque tiene esa pasión esa manera de describir la añoranza, el amor, la perdida, la separación... que eriza hasta el vello.