lunes, 24 de junio de 2013

Y ahora qué

Ahora qué hago contigo, pero sobretodo ahora qué hago conmigo.

Ya nada es como antes aunque todo siga igual. Qué hago ahora… Puedo hacerme la fuerte como hasta ahora o puedo ceder otra vez. ¿En qué me convierte ceder contigo? En nada, y eso sí que es lo peor.

Tener que retomarse... Tener que retomarse constantemente... Acostumbrarse a lo pasado. Agachar la cabeza a lo sucedido y mirar adelante en un muro de suelo. Sólo la incapacidad de retomarme me hace hundirme en la tierra bien adentro.

Que desvinculada.

Que solitaria unicidad.

Que absurdo.

Que triste…


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