lunes, 15 de abril de 2013

Buenas noches y buena suerte


Después de tantos años no queda nada. Después de convivir, de querernos, de todo lo que nos hemos dado ya no hay nada. Nunca me hubiera creído que podríamos pasar dos meses sin hablarnos, es más, sin querer hablarnos. Nunca me hubiera imaginado que todo terminaría así, que no te importaría nada lo que pueda pensar o sentir o siquiera hacer por salvar lo bueno, nuestra memoria conjunta

¿Por qué habrías de recordarme si siendo yo accesible ni siquiera quieres verme, saludarme? ¿Por qué habría yo de querer estar con alguien que me desatiende de forma tan absoluta? qué somos ahora más que absolutos desconocidos pretendiendo ser lo que somos, fingiéndonos, ignorándonos.

¿En qué nos equivocamos para que no nos quede nada?

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