jueves, 27 de diciembre de 2012

La estatua del palacio de justicia de Dublín tiene la balanza desequilibrada y los ojos descubiertos.


Esta es mi segunda entrada de valores. Creo que ya lo había dicho en algún momento pero bueno por si acaso, repito, es una opinión personal fundada (porque le he dado vueltas) y que sólo cambiaré por mí misma y no por comentarios que puedan pedir que me retracte, vamos, que este párrafo es una especie cartel de PELIGRO: OPINIÓN PERSONAL para sensibilidades delicadas.

He estado pensando sobre la justicia y he llegado a la conclusión de que las personas asumimos que la justicia es un hecho, que la necesidad de justicia es inherente al ser humano y que por lo tanto la justicia hacia las personas es un derecho inalienable como puede ser la libertad. Yo creo que la justicia es un derecho pero que en realidad no existe como hecho, sino que es un fenómeno social mediante el cual las personas regulamos la sociedad en la que vivimos, como un engranaje más que permite que toda la maquinaria se mueva, no sabemos muy bien hacia dónde.

¿Por qué queremos justicia las personas? y lo que yo creo más importante ¿Qué se puede entender como justo? Pienso que las personas queremos ser reconocidas, valoradas y respetadas por lo menos en un mínimo, un mínimo que va a depender de unas sociedades a otras. Por ejemplo pongamos una chica que vive en un pueblo africano al lado del Kilimanjaro, que tiene mi edad y que su familia, como la mía, no es ni de las que más tienen ni de las que menos en su pueblo. Esa chica puede que piense que el tener un profesor laico, no tener que pagar a un médico que no sea voluntario, tener un sistema de pensiones, etc. son lujos impensables en donde ella vive, mientras que yo en España considero todo lo anterior como  derechos básicos.

Por este tipo de situaciones existe el derecho internacional y algunas personas del mundo a lo largo de la historia se han puesto a reflexionar sobre qué es lo justo para el ser humano independientemente de dónde nazca, de quién sea hijo/a o del dinero que tenga. Así se declararon los derechos humanos, así se reconoció el valor de la humanidad, y probablemente, esto sea una de las cosas más importantes que haya hecho el ser humano: dar a todos los homínidos la categoría de humanos, elevar a todas las personas a la condición de persona por derecho propio y natural.

Queremos justicia porque es el mecanismo de defensa de estos legítimos derechos y es justo todo aquello que esté encaminado a esta defensa. Aquí es cuando llega el problema de la interpretación y de los dilemas morales. Por ejemplo, un hombre en EEUU asesina a otro y le condenan a pena de muerte. ¿Con qué derecho una persona puede juzgar legítimo quitar la vida de otra, aunque esta otra sea un asesino? Yo personalmente no veo ningún dilema, nadie tiene este derecho y un asesino creo que debe estar mucho tiempo en la cárcel privado de libertad (ya sabéis que opino que es lo máximo que te pueden quitar después de la vida) y pagar por lo que ha hecho, pero hay gente que opina que sí que es justo y que ojo por ojo, o que a lo mejor pena de muerte no pero sí una cadena perpetua, que es casi lo mismo que la pena de muerte, porque le quitas a una persona la posibilidad de vivir (que vivir no es solo comer y respirar) pero sin ensuciarte las manos dando el golpe de gracia.

De la misma forma que yo soluciono así el ejemplo anterior, se pueden interpretar muchos otros temas sin más guía que lo que puede parecerle justo a la persona que en ese momento tenga que decidir. Por eso es importante que esas personas sean imparciales, sensatas pero sobretodo responsables, que sean conscientes de que sus decisiones no afectan sólo a su forma de vivir sino que también afectan a las de los demás, sentando la norma y el precedente de actuación.

La justicia no existe más que en nosotros mismos, es responsabilidad de todos, es un bien necesario y aunque interpretable y aplicable de muchas maneras, lo justo siempre será justo aquí y en la Conchinchina, porque defiende lo legítimo y porque en casi todas las culturas se sabe que lo legítimo es el trato humano a los humanos, aunque haya intereses o falta de recursos de por medio. Aceptemos esa responsabilidad necesaria de ser justos con nosotros y con los demás, porque es la única forma de poder vivir y tener la fiesta en paz.



El autor de la foto es flippermar75 

PS: aquí dan muchas ganas de intentar analizar el estado de la justicia española y la percepción de justicia que tenemos. ¿Cómo pensáis que resultaría?

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